Tuesday, May 05, 2009

arquetipo de rutina


nos vimos
supimos que la sangre ya no es necesaria
un solo corazón para llenarlo con confites
y monadas
hacer lo que nos dicen los rapsodas
romanticismo negro mientras tanto
y un aplauso
que nunca falte el rigor de tu presencia
el gorgorito en las mañanas de molicie
que nunca falte
la lengua seca que se cansa
de pedir perdón por ser humana
ahora y nunca
la maldición de habernos visto tanto
de haber forzado tanto el desenlace
cada riesgo
la persistencia del parámetro sadista
la reincidencia del calvario y del amor
cegado

Sunday, April 05, 2009

calabozo


esparzo mi rubor
en estos cuatro muros sosegados
armadura de mi masoquismo
cascarón contra simbiosis resultantes
me rebotan las palabras, la amargura
del silencio paquidermo
y la ausencia de piedad día tras día

toda la vergüenza se concentra
bajo la escuálida bombilla

que pende de una roca enmohecida
en los muros mis grabados, mi hermetismo
mis retazos de nociones patológicas
mi epopeya radical de relaciones
y de encuentros estropeados por el ego

esparzo mi rubor
lo único que tengo, por mí, por todos
aquí debajo, donde hago nidos
con claridades que permiten mi ceguera
lo que digo es lo que oigo cada madrugada
cuando pienso que la vida es cierta
cuando enciendo una fogata

y creo percibirte

Saturday, March 21, 2009

dame tus manos y esculca


alguien se harta de sus propias manos
las quiere devorar con vehemencia
deja que te cuente cómo es que la vida
se torna irrelevante con el paso de los años
podrías detener la necedad soez
el empecinarte tanto en regirlo todo
y verme un poco a plena luz del día
hay un vientre desgastado y horadado
me hielan estas tardes y el tedio eres tú
si te quedas en tu sitio bostezando
deja que te cuente lo que nunca ha sido
alguien clama y se retuerce en llanto
te quiero presentar a un ser humano
en su fatal imperfección, sin carne propia
soy una imagen de cuché y te incomodo
lo sé mejor que tú y que nadie
intento construir mi oscuridad y mi pantalla
adentro crecerán mis manos
y mi vientre volverá a expulsar verdades

Friday, January 30, 2009

escúchame en off, para siempre


hablaré de evadir la expectativa
de situarme en el centro del vacío a respirar un poco
de esperar a que el tesoro de tu piel
se descubra dócilmente ante mis ojos

hablaré con los reflejos de una grata pesadilla
cuando me harte de planearlo todo
cuando no estés y queden rotas porcelanas
muebles en desuso y agujeros en el cuerpo

podría hablar toda la vida y diluirla
en el instante en que enmudezca tras no verte
hay tanto para dar que nunca alcanza
hay tanto qué temer que el tiempo es un demonio

Saturday, September 20, 2008

última eterna eternidad


Estímulos, sólo eso:
Las piernas bien cruzadas
Y el humo que huye de los dedos;
Veo cómo se esconden los senderos
Y las líneas que convergen en las manos,
Veo que el exceso es una espada.

Absurdos, más que eso:
El borde de tu espalda
Y el hielo que se anida en un desvelo;
Veo que el delirio duerme adentro
Que los secretos roces son en vano,
Veo cómo tus tejidos son escarcha.

Mercenarios, somos eso:
El calor en crudas aguas
Y el reverso de los hitos y los credos;
Creo ver que compro soles con mi aliento
Y que siempre tu deseo fue inhumano.

Saturday, July 05, 2008

largo metraje [o de la perpendicular mirada canina el día antes de mañana]


guardemos el dualismo
de estos años temporales
en el ciprés sombrío
que se planta en los jardines siderales
de los nunca-todavía

guardemos las estrellas
más azules en capullos minerales
y que el mundo se sublime
cada tarde, bajo los pies
de nuestras nueve vidas

Wednesday, June 11, 2008

epifanía de la soledad (epitafio)


si te sientas a mi lado
coagularé el instante
y tu olor viajará conmigo
hasta que en un poema
me despoje de ti
y te libere

Wednesday, April 30, 2008

poema sin título, no sé, como un colofón sin dedicatoria, aunque bueno...



sentado en la cornisa
que sé que es tu nariz de Gulliver supremo
me fijo en el vacío que lame las plantillas de mis pies desnudos
no hay más temor
que el de morir cayendo sin saber lo que se siente
y entonces sé también que debería recordar lo que me prometiste:

a) un poltergeist de amor
para hacer aparecer sonidos pintorescos
desde nuestra habitación en ruinas sostenida en serpentinas
b) un corazón de mermelada
con mantequilla de agrios bits apenas derretidos
y descargas terroristas de apapachos simulando el apareo de osos panda
c) un zapping estelar de pecas
convertidas en botones flotadores allí donde termina tu costado
con la intención de intercambiar dedos por manos

ahora sé que
no hay distancias entre la edad y la cordura
y me da por recrear el último momento que necesito darte:
un disparo de burbujas hacia el cielo
y que suenen todos los cds del mundo
y que entre todo el maremagnum sobreviva el loop de tu mirada





Fotografía archivo personal © Daniele Buetti en ARCO 08, Madrid.

Wednesday, April 23, 2008

domingo efervescente



había que envolver con aluminio el corazón
y después almacenarlo con un acústico tacto
que no nos diera tanta pena...
entender lo del ejecutor rastrero
que éstas son las horas que nos sigue dividiendo
también las injusticias nebulosas
y todo lo que no se entiende...
hoy todo se nos factoriza al pie del llanto
las lexías que en los huesos van royendo
producto de la creación peyorativa de la vida...
y tratamos de ser condescendientes
con el dolor del día ante la supresión habida
que nos destrona silenciados por trayectos...
vemos cómo la Naturaleza nos traiciona
con su lid entre estoicismo y rebeldía
y nos instala en su destino de exclusión ingrata...
así, somos sus cobayas y nos duele la distancia
la realidad nos tiembla ante los hurtos
de la ciencia y la sabiduría, y es la conciencia
lo que quisimos salir a lapidar y no
pudimos.

Wednesday, March 19, 2008

intento*


no quiero quedarme en el intento
de romper tus abyectas barricadas de ridículas rencillas
lo haré, traspasaré la anatomía del color
de las antagónicas instancias desiguales
y de la Historia blasfema y enfermiza
te diré, en todos los dialectos comprensibles,
que soy tan verbo y sustantivo como tú y como el resto
que huelo a tu olor y sé a lo que sabes
que camino igual que tú hacia lo desconocido
y construyo andamios bajo el signo de lo humano

los adjetivos que señalan y dividen no me sirven
tampoco una mirada de soslayo sumida en la sutil indiferencia
y en el asedio de unos ojos infectados por la idiotez
de pretender debilitar la dignidad y la vergüenza
tus pasos, lo ves, me obligan a retroceder como un cangrejo
como alguien a quien le han mostrado un futuro enmohecido
y, ahora contrariado, se resiste a darlo todo por sentado
los muros de hormigón que constituyen tus ideas
y que insultan la levedad y la inocencia de los otros
impiden que las manos se entrelacen, que los cuerpos se estremezcan

no quiero quedarme en el intento
de seguir soplando fuerte sobre ti y tu armadura
podría dedicarme a contemplar estatuas
pero prefiero aventurarme a ver lo que se cuece dentro
lo que germina, viaja como el polen y enriquece
afuera, en ese abrumador estadio, me hallo desprovisto
pero respiro y me seduce una avalancha de destinos
y me pregunto, ¿qué haces tú para perderte?,
¿a quién engañas escupiendo rasgos e inventándote etiquetas?
párate, aún resisto aquí, acércate y verás que soy espejo




*A propósito de las Jornadas Antirracistas, SOS Racismo, Madrid, Marzo-Abril, 2008.



Fotografía archivo personal © Rafael Romero 2008

Monday, February 18, 2008

podría desatarme


hoy aclaro mi perfil porcino
en la laguna de mi mente amanecida
sin el cuerpo que erizó mis olas

en mi olfato tu orquídea sigue viva
nada ha muerto en mi caverna
de espirales enredadas por tu carne

podría diluir mi rostro en cada muro
sentarme, estarme quieto
y ver por mí mismo lo que ha hecho la distancia

podría desatarme

del sol sólo quedan sus escamas

de malestar sus gotas, grotesca lluvia

y provocan más ceniza

y desatan más delirio…



Wednesday, January 30, 2008

escualo (pez oscuro que ilumina)


Cuando los días son así de largos y no tengo la ocasión de resguardarme de mi existencia, ni tampoco tengo la certeza de poder lograrlo totalmente, me voy directamente al baño. No enciendo la luz, cierro la puerta, la cierro. Y me veo allí sentado en el inodoro, inmerso en una oscuridad que satisface mi deseo de aislarme un poco más adentro. Es la misma oscuridad que siempre besa mi sien rasgada y los labios que esta boca a veces aborrece.

Batallando contra los bostezos de la noche encerada por insectos, pienso. ¿Lo ves? No soy un alga. Escualo.

De pronto, un mareo inadvertido me pone en alerta, mis glúteos están fríos, no voy a evacuar nada, sólo es la costumbre de las necesidades del cuerpo. Entonces el estrés me espina la mollera. Me agacho hasta besarme las rodillas. Es el efecto de las desarrolladas conversaciones del día, de las discusiones con la gente, del contacto de la muchedumbre, de escuchar rumores cavernarios, retrógrados y malolientes, de las llamadas de banda ancha, de los embrollos psicopatológicos. Excesos de realidad en dosis venenosas. El desvelo. La burla de todos mis colonos internos. El corazón resbalándose de un trampolín hacia una piscina sin fondo repleta de angelicales babas. Lacan dibujándome en su pizarra con los mismos trazos que tiene una pirámide de materia gris atrofiada con chantilly rancia encima, a manera de embellecedor para pudientes.

Luego hay las obligaciones, los impuestos y el tiempo. La cansada felicidad de darme cuenta de que estoy y de que he estado. Mi estómago vacío y mi mente repleta de almas, conjunciones de almas, secretos de almas. ¿Qué querré después de todo? Sé que no voy a dormir conmigo, que sólo dormiré con esta sombra que llevo puesta, jamás en reposo, ansiando que el día me descongestione un poco y que la luz no me moleste tanto.

Después del mareo, el humillo de una rala claridad me estorba el trance. Entiendo entonces que es un buen momento para saltar de la cornisa con todos los ideales dentro de una bolsa de papel manila con agujeros provocados por el tedio. Abajo no habrá nadie. Es el terruño de las utopías. Y empiezo a oír lo que ninguno oye: la ruptura de los huesos, el desgarro de los nervios, la explosión del cerebro, el desborde de las venas, el picoteo de las aves en mis ojos, el cierzo que siempre capta la eficacia del instante y el chillido de una verdad que se rasga como un rostro azotado por la arena del desierto.

Presto a cabecear, somnoliento y aturdido como hipócrita recién desenmascarado, me yergo y avanzo entre la oscuridad hasta la puerta.


De Ratario (Conmemoración de los posibles días) © Rafael Romero, 2004

Wednesday, December 26, 2007

las aves se persiguen con graznidos


busco tu amplitud
tus hundimientos
tu paraje de boscajes asombrosos
la sensación de estar adentro
y succionarlo todo…

el sonido de algún susto
o de algún símil invariable me sofoca
creo ver entonces tu centella
y pliego estas dos alas estimulando
la estridencia de tus huestes:
escultóricas extremidades serpentarias…

el ansia se me moja en terciopelo
en anémonas de morbo
y de dulce anchura descarnada…
en evasión de atolladeros me libero
encandilado por la luz que nos emana
una granada de mordiscos…

de nuevo hay que encontrarnos
de nuevo olfato y pico
lavar la hulla del pasado
surcar los corredores del cortejo
en llamas y en exceso…

surcar las nubes eyectables y los lotos
la exquisitez de nuestras sombras
la paz facial del aire
del aire y de los huesos
de los huesos que penetran nuestro vuelo…



Fotografía de Animatus Series, de Hyungkoo Lee
The homo species, Korean Pavilion
52nd International Art Exhibition, La Biennale di Venezia
Archivo personal © Rafael Romero, 2007

Friday, November 30, 2007

topos uranus


no busco pensar en todo esto, lo sigo viendo…
montañas blancas y paralelismos
desde una cama que no me vio nacer un día,
formas miles de morir y sólo una
de emerger del saco en gelatina;
la voz de Rafael me llama, la siento,
su voz entre las zarzas de la bienvenida,
entre el chocar del mar desnudo;
allí me participa para insuflarme afán bendito,
me llama a la morada de los sueños
y hace que recuerde el sabor de su manzana,
el alfabeto, la costra de los torpes años,
la divergencia del amor acomplejado:
es la mayéutica que ya no me perturba,
es el momento previo al paso tibio cero;
y luego es la llegada de la maravilla de la niebla,
y los labios relamiendo mariposas grises
y montañas blancas y aserrines,
también el aire, una sola sangre entre lo dulce;
Rafael me llama con su voz plateada
y yo no busco reponer en eso, lo estoy sintiendo…

Friday, October 26, 2007

de cómo desatendí el "no lo hagas" de Monterroso y caí en esto


Había una vez un Cuervo que, aburrido ante la monotonía de la campiña e influido por los rumores de una eventual escasez de alimentos, decidió marcharse a la ciudad a ver si podía entretenerse un poco y cambiar de aires. Un viernes, al terminar de invadir algunos maizales y llenarse el buche, voló en busca de la urbe. Allí pasó el fin de semana; entre inquieto y asombrado, con las patas tensas y nerviosas, viéndolo todo desde las peladas copas de los escasos árboles, sin atreverse a integrarse a la vida citadina, excepto la vez que le apeteció abusar de una inocente paloma que se alejaba del grupo en una plaza. Como no podía volver así como así, sin dejar huella de su paso, el domingo, antes de su vuelta, se coló en una charcutería. En un descuido de los dueños, hincó su pico en un trozo de lomo y echó a volar como pudo. En el aire quedaron los chillidos de la gente y un par de plumas que perdió al rozar contra el marco de la ventana.

Cansado por el trajín del viaje, con el pescuezo dormido y casi sin fuerzas para seguir sosteniendo el tesoro que llevaba en su pico, se vio obligado a posarse en un naranjo, a medio kilómetro de su nido. Pero el peso del botín y un leve resbalón a causa de la casi nula energía que tenía en una de sus patas, lo hizo tambalear y sucedió lo que temía. Justo en ese momento, la Zorra, (disfrazada de granjero, obedeciendo la sugerencia del primo Lobo, que más de una vez fingió ser oveja, con éxito) pasaba por ahí, a gatas, fingiendo recoger frutos caídos. Pocos segundos bastaron para que la pezuña enganchara lo que acababa de caer del cielo. Indignado, puesto que se disponía a bajar y recuperar el trozo de lomo, el Cuervo no tuvo más que aletear de vuelta hacia la rama y maldecir en silencio al inoportuno granjero.

No puedo reclamarle, pensó enseguida, los humanos enloquecerían si supiesen que hablamos. Entonces, satisfecha por tan fácil logro, la Zorra se quitó el disfraz de granjero y soltó una risilla de lo más pedante. El Cuervo deseó ser un kamikaze y lanzarse sobre aquel lanudo mamífero y asesinarle; pero tampoco era tan torpe como para arriesgar el pellejo de aquella forma. ¡Nobody does it better, mi querido Cuervo!, habló la Zorra, en antaño tenía que escoger mis mejores halagos para que se cumplieran las máximas de los grandes fabulistas. Además, tampoco deberías fiarte de los humanos, claro, por si pensabas que un granjero iba a tener el detalle de devolverte un entremés como éste. Dicho esto, el Cuervo optó por alejarse lo antes posible del fatídico escenario y voló directamente a su nido. Desde aquel día, las malas lenguas aseguran que el pobre anda enganchado a la bebida y a los ansiolíticos.